Honduras
El cantante boricua Ricky Martin respondió con solidaridad a una tendenciosa campaña retrógrada y homofóbica que diversos sectores, incluyendo a miembros del gobierno Lobo Sosa, habían gestado en su contra.
Martin se presentó anoche en un espectacular concierto, el cual pretendió ser cancelado por sectores que lo adversan por sus preferencias sexuales.
Incluso, desde sectores del gobierno se analizó la posibilidad de prohibir su entrada al país, bajo el pretexto de que había presión de algunas iglesias, aunque nunca se reveló qué iglesias eran.
Fue el propio presidente Lobo quien, desde Washington, tuvo que ordenar que cesara esa campaña atentatoria a los derechos humanos, que pusieron al país como una nación de salvajes, retrágrados, homofóbicos y cavernarios.
Ante la reacción del gobernante, se autorizó el concierto, aunque con restricciones de edad. Sin embargo, posteriormente el mismo Ejecutivo tuvo que comunicar oficialmente que no habría restricción alguna, ya que Ricky Martin es un embajador de UNICEF, que inclusive apoya fundaciones para luchar contra la explotación de menores.
Es un honor
Ayer, Martin llegó a Copeco para solidarizarse con los hondureños afectados por las lluvias. Ahí se reunió con el presidente Lobo Sosa, quien dijo que era un honor tenerlo en Honduras.
"Encantado de estar acá y mi solidaridad para la gente de acá", expresó el también embajador itinerante de Unicef.
Por su lado, el mandatario dijo estar agradecido por el apoyo brindado por el artista hacia los afectados por las lluvias.
"Es un honor para Honduras tenerle aquí, primero como embajador de Unicef aquí en Honduras y, sinceramente es un alto honor, y le agradezco sobre todo su humildad en venir aquí donde estamos trabajando por la situación difícil que están sufriendo nuestros compatriotas".
A renglón seguido el Presidente manifestó: "así que muchas gracias, Ricky, y bienvenido a Honduras".
Inmediatamente Martin contestó con un "me siento como en casa".